Espacios perdidos

Shannon Estefannia Casallas Duque*

 

 

 

 

——–El arte debe inspirar, proponer, desafiar. Ese es su cometido. Las composiciones musicales hacen que el alma vibre y renazca de su letargo. Un cuadro proyecta una imagen que difícilmente podría ser superada por mil palabras (aunque hay incontables intentos que se han acercado). La técnica, los colores, los espacios abiertos y cerrados, transportan al observador a lugares hace mucho tiempo olvidados por la memoria de las masas. Esculturas y monumentos se vuelven parte de los paisajes metropolitanos donde se conmemoran batallas o libertadores, y con los cuales se pretende dar forma a ideas de integración, paz, y resarcimiento. Las historias que han logrado detener el tiempo son ahora los pilares de estudio para estudiantes de literatura, sin mencionar que proporcionan a la persona del común un sin fin de universos para escapar de la cotidianidad.

——–Es una lástima que no se pueda decir lo mismo de la danza y el cine a gran escala. Renegando inevitablemente sobre el paso de los años y como ha afectado a la danza artística, esta disciplina ha sido confinada casi del todo a espacios a los que solo ciertos sectores sociales tienen acceso; por lo que  su relevancia ha disminuido entre las nuevas generaciones, las cuales consideran otro tipo de bailes más llamativos y útiles para determinados propósitos sociales. Y ni hablar del cine. Ahora todo son franquicias y remakes. Ojalá encuentren una forma de conservar los cerebros de los grandes directores, al estilo Futurama, antes de que sucumbamos ante la pantalla verde y la edición digital.

——-De modo que el arte, para los conocedores y los mortales, es una caja de pandora que mueve al mundo y nos muestra una cara más amable de la terrible naturaleza humana, cuando se plantea de forma elegante e intemporal. No obstante, para tristeza de expertos, académicos y estudiosos del arte en sus varias formas, las últimas décadas han traído consigo una explosión de talento apenas relevante, que parece conformarse con la admiración banal que trae su breve reconocimiento y que deja de lado la aspiración de pasar a la historia como aquellos grandes que lo antecedieron. Sin ánimo de ofender o abrir un debate polarizado, donde sin duda se traerán temas sociales y políticos a la mesa bien sea para defender o excusar lo burdo, aquello que ahora se considera arte es, sin duda, un mero intento de mostrar el dedo medio a los referentes universales de cada disciplina.

——-¡Por supuesto que los tiempos cambian!, las tendencias van de acuerdo a las novedades en el espacio y el tiempo, pero nunca antes había sido tan mediocre la producción de lo que rimbombantemente se denomina cultura, donde viene a incluirse el arte en sus varias formas.

——-Ahora bien, considerando todos estos cambios en las bellas artes originales, que inevitablemente las han llevado a su caída en una falsa reinvención, hay una de estas que se ha mantenido fiel a la creación de ejemplares particulares que mantienen la calidad y que también se adaptan no solo al momento histórico sino que se consolidan para ser parte del futuro, sin perder su distinción: la arquitectura.

——-Aun así, muchos consideran que esta no es un arte, ya que es meramente el ejercicio de materializar una estructura física con el propósito de ser habitada. Este aspecto, largamente debatido, sería el que diferenciaría y excluiría a la arquitectura de las otras, ya que algunos detractores afirman que la valía del verdadero arte yace en su aspecto meramente contemplativo e inspirador, en tanto que mueve a la humanidad desde lo más profundo y la conecta con una sensibilidad particular (lo que no ocurre con otras formas de expresión). Sin embargo, la arquitectura desde la antigua Grecia hasta la actualidad ha demostrado ser imperecedera, mudable, resistente e inspiradora. Las ruinas, las iglesias, los castillos, los nuevos aeropuertos, los cada vez más altos rascacielos y todas aquellas obras arquitectónicas que han permanecido o que se erigen a lo largo del globo en cada nueva década, son muestras de que la construcción es una tarea artística que se eleva a sí misma sobre sus homónimas e incide de forma directa en la cotidianidad. John Ruskin, escritor, crítico de arte y artista inglés, menciona en su libro The seven lamps of architecture (1849) sobre el tema en cuestión: «La arquitectura es el arte de levantar y de decorar los edificios construidos por el hombre, cualquiera que sea su destino, de modo que su aspecto contribuya a la salud, a la fuerza y al placer del espíritu».

——-En consecuencia, no es sensato dejar de lado el amplio catálogo internacional de obras arquitectónicas que han perdurado por siglos, y que se sigue configurando con ayuda de técnicas y tecnología, aludiendo que los edificios son solo eso, espacios donde las personas viven o trabajan, y que no merecen una mirada o estudio artístico singular. No es posible descartar como obras de arte, edificaciones como La casa del piano en China, los templos Blanco en Tailandia, Loto en India, y Prambanan en Indonesia, el Taj Mahal, también en India, la Sagrada Familia en Barcelona, el Parlamento de Hungría, el Capital Gate en Abu Dhabi, entre otras, solamente porque no están en un museo, o porque pueden ser invadidos por los hombres todo el año, hasta la perpetuidad y a veces, de forma gratuita.

——-Las maneras en que se ejecutaron estas obras, haciendo realidad las curvaturas y formas irregulares, además de desafiar problemáticas de altura, espacio, contexto, periodo, por mencionar algunas, hacen de estos lugares auténticos ejemplos de inspiración y transformación alrededor de los cuales emerge la vida en la metrópoli y que fascinan, a la vez, a los transeúntes por la emotividad del pasado y la promesa del futuro. De aquí que el turismo, en la mayoría de los casos, no sea solo para experimentar de primera mano los contrastes culinarios, la mutación de las lenguas o el choque de culturas, sino también (y mayormente) para atestiguar la imponencia del legado cultural e histórico en forma de edificaciones que han encontrado su lugar y significado en la cotidianidad pero que se rehúsan a ser mimetizadas con lo común. Adicionalmente, dichas construcciones, distando en algunas ocasiones de su propósito original, se han convertido en parte esencial del crecimiento económico de las ciudades que las hospedan y se vuelven representativas de las mismas, por ejemplo: la Casa de la Ópera en Sidney, Australia; el Palacio de Invierno en San Petersburgo, Rusia; las ruinas del Partenón en Atenas, Grecia; las Pirámides de Giza cerca del actual El Cairo, Egipto; el Teatro Nacional de Artes en Lagos, Nigeria; o la Mezquita Nasīr al Mulk, en Shiraz,Irán; solo por mencionar algunas.

——-Por lo tanto, y entendiendo que la mayoría de creaciones artísticas, independientemente de la disciplina, inician en el abstracto y toman forma en el trazo de líneas, ángulos y figuras para finalmente materializarse en, por ejemplo, una pintura, una sinfonía, una historia que resume la guerra civil de una nación, o una edificación que gana el premio Pritzker (considerado el Nobel de Arquitectura) dan cuenta de la capacidad creativa del hombre en diferentes campos, aunque en lo que respecta a la arquitectura, no solo hay una idea inspirada y que inspira, sino una obra de arte que se erige independientemente del tiempo, incluso cuando procesos regenerativos de demolición, adecuación y construcción ocurran de tanto en tanto a su alrededor.

——-Si bien la arquitectura tiene un sentido social, ya que necesita de la interacción con los seres humanos debido a una funcionalidad particular que se rige por principios de habitabilidad, bienestar y laboriosidad, no es posible relegar la arquitectura a una utilidad que suple las necesidades básicas ya que esto deja de lado el esfuerzo y la capacidad que ha tenido esta disciplina para adaptarse de maneras excepcionales a los nuevos desafíos y a las exigencias del momento histórico. Entonces, se debe decir de forma explícita que sin importar el tipo de edificación, la arquitectura es un arte exacto, pero en momentos concretos ha sido y será flexibilizada por gestores de innovación que, a través de sus perspectivas e ingenio, han logrado y lograrán pasar a la historia con sus invenciones que, más que edificaciones, son referentes del diseño, técnica e innovación: la arquitectura hecha arte para todos.

——-Adolf Loos, arquitecto vienés de origen checo, y reconocido por el diseño de la Casa Steiner y la Casa Müller, mencionó una vez sobre la arquitectura: «Sólo una parte, muy pequeña, de la arquitectura corresponde al dominio del arte: el monumento funerario y el conmemorativo. Todo lo demás, todo lo que tiene una finalidad hay que excluirlo del imperio del arte». Aunque el arquitecto podría haber estado en lo correcto apenas por un instante, ya que la arquitectura en sus inicios fue relegada por mucho tiempo al simple ejercicio decorativo de la última morada de aquellos que encontraron la muerte y que querían ser recordados en la posteridad, como por ejemplo la Gran Esfinge de Guiza en la región de los Estados Árabes, Egipto; no es posible excluirla de las bellas artes solo porque tenga una finalidad no conmemorativa debido a que esta disciplina ha trascendido la frivolidad de la finalidad y la funcionalidad para ratificarse como un arte con varios exponentes a lo largo y ancho del globo.

——-Si bien es cierto que hay similitudes en los procesos de diseño, planeación y construcción entre una casa y una obra arquitectónica como la Catedral de Brasilia en Brasil, tanto las formas como la majestuosidad con la cual se erigen dichas construcciones, discrepan y hacen que, si bien la mayoría de edificaciones comunes no se consideren obras de arte, existan ejemplares únicos que le den dicho calificativo a esta disciplina por la atemporalidad y el artificio de su creación, además de ser entes vivos y significativos que, a su vez, hacen parte innegable de la esencia de las ciudades y la historia.

 

*(Bogotá, Colombia)
Licenciada en Educación Básica con Énfasis en Inglés
y especialista en Infancia, Cultura y Desarrollo,
Universidad Francisco José de Caldas.
Docente de Inglés en la Academia de Idiomas Smart.

Escritora publicada en revistas Especializadas en cine como Candilejas y
BreakingBoundaries de la Universidad del Tolima,
y la revista Top Grade de la Universidad Distrital F.J.C;
en revistas especializadas en creación literaria como
A la Palabra de la Universidad Central, la revista Sinestesia
y la revista Ágora de El Colegio de México, Centro de Estudios Internacionales;
en revistas de investigación educativa como
Infancia Recuperada de la Universidad Distrital F.J.C.,
y de la actualidad como la revista Cronopio.

paris_606@hotmail.com